Roberto de la Llave habla de Principio de incertidumbre

© blog.anaisymas.com

 

El sonido monótono del agua del río.

El frescor húmedo a medida que me

acerco a Pandora. La toalla roja sobre

la que está tumbada. La ribera. El ruido

de la tierra bajo mis pasos”.

Leí la novela de David Matías en un enclave nada apropiado, quizás tendría que haber esperado a ir un fin de semana al pueblo a tumbarme en la dehesa acojonado por si un toro va a arrollarme o pescando en el tajo. En vez de eso estaba en una ciudad costera, no olía a vaca sino a crema solar y a funcionario revenido.

Me tumbé en la playa rodeado de niños gritones y saqué un libro. ‘Principio de incertidumbre’ por David Matías. La incertidumbre está presente ahora mismo, pensé, y empecé a leer.

Hay libros que desconectan el cerebro, que te absorben y que hace que los gritos y los balonazos involuntarios pasen desapercibidos. Conocí a Dante, el protagonista de la novela, que vivía su adolescencia en un pueblo extremeño. Un chaval que era capaz de reflexionar y debatirse a sí mismo de forma introspectiva pero incapaz de expresarse ante los personajes que giran a su alrededor.

Cualquier extremeño que se haya criado en un pueblo puede sentirse identificado con las divagaciones que hace Dante. Si el protagonista se hubiera criado en una ciudad no tendría las mismas preocupaciones; en un pueblo el tiempo pasa muy despacio, este tiempo se transforma en pensamiento y a su vez en incertidumbre.

La novela sigue un patrón de hechos y reflexión. A Dante le pasan cosas, no son aventuras, no es un superhéroe. Dante va a las fiestas de su pueblo, intenta echar un polvo, discute con sus amigos, descubre que el bar es mejor que la iglesia y se plantea su futuro en otro lugar. Después de los hechos toca reflexionar sobre ellos, es entonces cuando entra en su mundo interior, en su egocentrismo adolescente e intenta soñar con un mundo fuera al que pueda pertenecer. Milan Kundera ya hizo esto en sus novelas: presentar una serie de hechos para analizarlos posteriormente, intentando conocer el principio para poder responder a la materialización de las dudas.

Seguramente el protagonista ya no está en su pueblo, se habrá marchado a la aventura de su vida, a seguir intentando explicarse a sí mismo y a los demás. Por el momento este libro habla de él y quizás sea la mejor manera de aproximarse a lo que Dante no puede explicar en voz alta.

Me recuerdo todavía absorto en el libro cuando leí las últimas palabras de la novela, me quedé mirando la última página en blanco y de golpe volví a ser consciente del ruido a mi alrededor. El ruido que siempre me sigue. El ruido de la incertidumbre.

@zombie3_

Anuncios
Esta entrada fue publicada en escritura y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Roberto de la Llave habla de Principio de incertidumbre

  1. Me gusta mucho tu escritura. Me tienes enganchado al blog desde que me lo dijiste. Un abrazo compañero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s